domingo, 22 de marzo de 2020

¿Se puede hacer gramática generativa sin Gramática Universal?

Cuando dicto un curso avanzado de gramática, siempre aclaro que el abordaje va a ser "más o menos generativo". Entiendo que este término puede evocar muchas ideas en las cabezas de los estudiantes, así que siempre intento aclarar qué va a significar esto en términos prácticos.

Lo primero que digo es que esto no va a involucrar ningún tipo de discusión o supuesto acerca del objeto denominado Gramática Universal. ¿Lo que digamos en el curso tiene relación con la adquisición del lenguaje? Seguramente. ¿Las categorías de análisis que vamos a utilizar pueden considerarse innatas? Tal vez algunas. ¿Vamos a abordar estos problemas en el curso? No.

Que el curso sea "generativo" simplemente quiere decir que vamos a procurar postular términos de análisis que sean rigurosos y precisos. Una descripción rigurosa es falsable, lo que resulta necesario para considerar a la gramática una ciencia fáctica. Mi fuente favorita para esta idea es el prefacio de Syntactic Structures.
The search for rigorous formulation in linguistics has a much more serious motivation than mere concern for logical niceties or the desire to purify well-established methods for linguistic analysis. [...] By pushing a precise but inadequate formulation to an unacceptable conclusion, we can often expose the exact source of this inadequacy and, consequently, gain a deeper understanding of the linguistic data. [...] A formalized theory may automatically provide solutions for many problems than those for which it was explicitly designed. [...] Obscure and intuition-bound notions can neither lead to absurd conclusions nor provide new and correct ones, and hence they fail to be useful in two important respects.
(Por cierto, se me acaba de ocurrir que quiero hacerme una remera que diga "mere concern for logical niceties").

Por ejemplo, en un curso como el que estoy dictando en este momento (sobre Estructura Informativa), intento mostrar que las nociones clásicas de tema y rema no son lo suficientemente claras como para distinguir sistemáticamente entre tópicos e información dada.

En este contexto, me alegró leer la carta abierta que José-Luis Mendívil-Giró le dirigió a Martin Haspelmath hace unos días (ver aquí). Haspelmath ha expresado en varias oportunidades su escepticismo ante el programa de investigación generativo, en particular en referencia a la utilización de categorías de análisis universales para lenguas tipológicamente diversas; lo que observa Haspelmath es que esto presupone que la hipótesis innatista es correcta. Con respecto a esto, Mendívil-Giró escribe en su carta:
The only basic assumption of GG [...] is strictly methodological: Human language must be studied with the methodology of natural sciences, that is, with the hypothetico-deductive model. This assumption has no substantive content: It is not assumed that language should have innate components.
Como ya adelanté, comparto completamente este punto de vista. Pero esto, por supuesto, no hace que el punto de Haspelmath sea menos válido (su respuesta a la carta de Mendívil-Giró se puede leer aquí). Los "gramáticos generativos" construyen modelos en base a evidencia proveniente de todas las lenguas, porque se supone que desarrollan un modelo válido a nivel universal. Un modelo universal que haga predicciones falsables requiere de primitivos ontológicos comunes a todas las lenguas. La existencia de dichos primitivos solo tiene sentido si se asume que son parte de la naturaleza humana.

Creo que puede postularse una salida (quizás un poco forzada) al argumento de Haspelmath. Todo lingüista, de cualquier orientación, asume que cosas como el español, el japonés, el groenlandés y el xhosa son el mismo tipo de objeto/fenómeno, y que pertenecen a la misma clase natural: son lenguas humanas. Esto, de por sí, debería permitir compararlas. Sin embargo, para definir una clase natural primero hay que listar las condiciones necesarias y suficientes para pertenecer a esa clase, e.g., del modo en que se definen y listan los metales alcalinos en la tabla periódica. El marco que busca determinar cuál es el núcleo común que comparten las lenguas es, justamente, la gramática generativa. El problema es que para avanzar en ese programa de investigación se requieren (i) categorías de análisis universales de carácter provisorio, e.g., oración (≈ CP), cláusula (≈ TP), predicado (≈ VP), nominal (≈ DP/NP), y (ii) un conjunto de procedimientos generales para combinarlos y operar con ellos, e.g., Merge, Move, Agree. Desde este punto de vista, los principios de la gramática generativa pueden justificarse a nivel epistemológico sin necesidad de involucrar (todavía) supuestos de innatismo.

Las lenguas eslavas no manifiestan determinantes. ¿Significa esto que la estructura de sus nominales es distinta a la de lenguas como el espanol? ¿O tienen algún tipo de unidad abstracta que funciona estructuralmente como un determinante, e.g., un determinante nulo o algo así? La respuesta no es obvia, ya que las lenguas están plagadas de unidades significativas que no se pronuncian. Para ir al punto: ¿de qué manera podríamos realmente saber que las lenguas eslavas no tienen DP si no testeamos detenidamente esta hipótesis en particular? No creo que esto necesariamente involucre asumir que los determinantes son una categoría universal, sino más bien es evaluar la hipótesis menos marcada a partir de lo que sabemos de los nominales en otras lenguas.

Supongamos que un lingüista especialista en lenguas bantúes tiene que analizar una lengua australiana de la que no sabe absolutamente nada. ¿Qué le conviene hacer? ¿Empezar a analizar la lengua totalmente desde cero, o intentar aplicar algo de su conocimiento de las lenguas bantúes, incluso sabiendo que las lenguas no van a ser iguales? Seguramente siga la segunda opción. Esta decisión es totalmente metodológica, y no se debe a que el lingüista asuma que las lenguas van a parecerse por cuestiones innatas.

En fin, creo que el proceder en gramática generativa puede justificarse a partir de una idea general de "la unidad de la lengua": no hay razón para no evaluar una hipótesis desarrollada para la lengua A en una lengua B; este método se justifica por el mero hecho de que ambas son lenguas humanas (lo que sea que signifique eso). Si el resultado de este programa de investigación es que hay categorías innatas, genial. Si el resultado es otro, genial también. Al menos aprendimos algo.

lunes, 16 de marzo de 2020

El patito de goma

Hace poco me enteré de que los programadores usan una técnica que se conoce como "el patito de goma". La idea es que cuando algo falla en el código, los tipos le explican a un pato de esos amarillos de goma qué están haciendo, para qué es cada línea, etc. La idea es que el mero ejercicio de poner en palabras lo que se está haciendo ayuda a encontrar y solucionar el problema.

Una lógica similar me impulsa a iniciar este (nuevo) blog: espero que mis ideas se ordenen un poco al escribirlo. En este sentido, supongo que muchos de los posteos van a consistir en mi opinión con respecto a un determinado tema, o van a resumir algún debate ficticio que logré ganar en la ducha.

También quisiera que este blog tuviera una finalidad "didáctica", de modo similar a como lo hacen Norbert Hornstein y compañia en Faculty of Language, entre otros lingüistas bloggeros (?). En el mundo hispánico, la lingüística es una disciplina prácticamente desconocida fuera de los ámbitos académicos. Incluso entre profesionales del lenguaje, sigue habiendo una enorme confusión acerca de qué es la lingüística, cuáles son sus objetivos y sus métodos, y qué maneras hay de abordar un determinado problema descritivo o teórico. Por supuesto, no creo llegar a tener el alcance necesario para producir un cambio en la manera de concebir la lingüística del hablante de español promedio. Mi actitud va a ser la de Lisa Simpson cuando hizo su muñeca: si logro llegar a UNA persona (ese es usted, estimado lector), voy a estar más que satisfecho.

Una última cosa. El blog se llama Lingüística en el Cono Sur porque hablo desde este rincón del mundo (incluso en aquellas ocasiones en que estoy físicamente en algún otro lugar).