Mi curso estaba originalmente dividido en dos encuentros semanales de hora y media cada uno. Me pareció que la forma más natural de pasar a la modalidad online era organizando las clases en dos formatos.
- Clases teóricas asincrónicas, de una hora o un poco más
- Clases sincrónicas de carácter práctico, de duración indefinida (en general, 45 minutos)
Hay dos razones por las que seguí esta "compartimentalización". En primer lugar, me pareció que los estudiantes iban a estar menos dispuestos a realizar preguntas e intervenciones durante las clases online. En una clase presencial, es relativamente fácil elicitar preguntas a partir de las reacciones de los estudiantes ante el material. Me imagino que también es más cómodo para un estudiante pedir la palabra cuando docente y estudiantes comparten el mismo espacio. Durante una clase online, en cambio, los estudiantes tienen, por lo general, la cámara apagada y el microfono en mute; el profesor es el único con el microfono y la cámara encendidos todo el tiempo. Es entendible que, en esta situación, pedir la palabra resulte más incómodo, por más que el docente intente incentive la participación. Por eso, organizar las clases en sesiones asincrónicas y sincrónicas me pareció una buena manera de decirles "en estas clases me toca hablar a mí, en estas otras les toca hablar a ustedes".
En segundo lugar, y a nivel muchísimo más práctico, si todas las clases fueran asincrónicas, con actividades a desarrollar y corregir por fuera del horario de clase, creo que me quedaría sin material para presentar a la mitad del curso. Es increíble lo rápido que uno puede exponer cuando no hay preguntas, comentarios u observaciones por parte de los estudiantes. Por otra parte, si doy un curso sobre alguno de mis temas de investigación, es justamente para escuchar qué tienen que decir los estudiantes. O sea, clases puramente teóricas/asincrónicas serían un total despropósito para mí.
Una vez hecha esta distinción entre clases teóricas y prácticas, la dinámica clase a clase emergió de forma bastante natural. En las sesiones asincrónicas y teóricas presento un tema que va acompañado de una guía de actividades; en las clases sincrónicas y prácticas, discutimos y problematizamos las respuestas. Para hacer las cosas más divertidas, procuro no agotar ciertos temas en las sesiones teóricas, así tengo material para diseñar tareas en las que los estudiantes puedan "descubrir" por sí mismos algunas propiedades (¿sorprendentes?) del lenguaje. Por ejemplo, discutiendo la diferencia entre hanging topics y CLLD, introduje la noción de isla. Ejemplifiqué todo con islas de adjunto en la clase teórica, y luego en la clase práctica les pedí que intentaran formar pares mínimos similares a los discutidos en clase con extracción desde cláusulas de relativo. Oh, sorpresa: ¡no se puede extraer constituyentes desde relativos tampoco! (Tuve la tentación de denominar esta consigna "sea Ross por un día", pero seguro me iban a terminar preguntando por el personaje de Friends).
Por supuesto, mi intención acá no es bajar línea con respecto a cómo se debe dar clases online de sintaxis. Estas ideas fueron fruto de la improvisación, y tal vez vayan contra todo lo que se recomienda. Si alguien tiene sugerencias para mejorar lo que acabo de contar, bienvenidas sean.
Lo que sí me animo a hacer es recomendar software que me resultó muy útil para armar las clases. Para las sesiones asincrónicas utilicé:
Lo que sí me animo a hacer es recomendar software que me resultó muy útil para armar las clases. Para las sesiones asincrónicas utilicé:
- Streamlabs OBS: es un excelente software para streaming, muy versátil y fácil de usar.
- OpenShot: editor de video que permite pegar los distintos archivos que OBS genera cada vez que se interrumpe la grabación; también muy intuitivo y fácil de usar.
El siguiente es un screenshot de una de mis clases teóricas. Elegí un formato muy simple, pero con apenas un poco más de trabajo se le puede dar un look muy profesional.
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| Clase asincrónica con Streamlabs OBS |
Para las clases sincrónicas utilicé:
- Zoom: no creo que merezca presentación; no pongo link porque no es software libre.
- OpenBoard: una pizarra digital, mucho más versátil que la que incluye Zoom.
El siguiente es un screenshot de una de mis clases prácticas, en la que estamos resolviendo un ejercicio basado en los contenidos de la clase teórica previa. Como se ve, estoy utilizando una tableta gráfica para simular la experiencia de una pizarra. No creo que se puedan obtener los mismos resultados utilizando el mouse. Si no se tiene una tableta gráfica, se puede utilizar una tablet; creo que incluso se puede usar un teléfono, si se instala la app adecuada.
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| Clase sincrónica con Zoom y OpenBoard |
Una ultima recomendación: si las clases van a ser online, no hay razón por la cual no puedan compartirse con todo el mundo. Las mías están disponibles aquí. Espero que muchos opten por compartir su material.


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